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UNA DECISIÓN DIFÍCIL

Posted on Oct 24, 2016 by in Mi vida en Londres | 2 comments

Víctor y Candela

Finales de octubre. Justo por estas fechas hace cuatro años me encontraba en mitad de una montaña rusa emocional, llorando y riendo entre las cajas de la mudanza y las maletas para nuestro inminente viaje a Sudáfrica. Recuerdo nervios, miedo, emoción y mucha pena… Es cierto que yo nunca quise irme de España, pero también es cierto que jamás pensé quedarme sola con mis hijas mientras mi marido se iba a un país tan lejano. Los tres años que vivimos en Durban (Sudáfrica) fueron una gran aventura, con buenos y malos momentos, pero sin duda fue una parte de nuestra vida que nunca olvidaremos.

Hace un año, también en el mes de octubre, volví a subirme a mi particular montaña rusa emocional: mi marido firmó un nuevo contrato de trabajo y cambiamos de país otra vez. En esta ocasión, hicimos nuestras cuatro maletas y nos vinimos a vivir a Londres, ciudad que nos tiene totalmente encandilados y en la que esperamos pasar mucho tiempo.

Nuestra vida ha cambiado tanto en los últimos años… Hemos tenido que adaptarnos a dos países muy diferentes a España, hemos vivido experiencias emocionantes, y los cuatro (mi marido, mis hijas y yo) nos hemos convertido en un equipo unido e inseparable.

Nos encanta nuestra nueva vida, somos felices y estamos totalmente adaptados, pero aún recuerdo como si fuera ayer cuando comenzamos a plantearnos el gran cambio.

La decisión de dejar tu país y comenzar una nueva vida no es nada fácil. Conozco a mujeres que se quieren ir, pero por muchas razones no pueden; también tengo amigas que desearían marcharse, pero no se atreven; y otras como yo, nos hemos visto “obligadas” a emigrar por las circunstancias o, lo que es lo mismo, por la crisis.

Si me estás leyendo, y estás pensando dar este paso, mi experiencia personal podría ayudarte:

Lo primero que hicimos, antes de tomar la decisión de emigrar, fue informamos sobre los diferentes países en los que había demanda de trabajo. Barajamos varias opciones, y finalmente nos decidimos por Sudáfrica: había trabajo, buen clima, y buenos colegios para mis hijas. Sin duda, lo peor era lo lejos que estaba de España.

En segundo lugar, una vez decidido el país al que queríamos marcharnos, contactamos con españoles de la zona. Por suerte teníamos un buen amigo allí que nos informó sobre la demanda de empleo y los pasos que había que dar para conseguir un trabajo.

En tercer lugar y, tras superar con éxito la entrevista de trabajo, tuvimos que armarnos de paciencia porque no recibimos el contrato y el visado con la rapidez que nos hubiera gustado (esto es algo muy común). En nuestro caso tardaron varios meses, y reconozco que la espera se hizo eterna.

Comenzar desde cero en un nuevo país es duro, pero al mismo tiempo es emocionante. Mi familia y yo hemos vivido experiencias increíbles durante estos años y, aunque echamos de menos a la familia y los amigos, nos consuela saber que siempre podemos verlos en vacaciones, y que incluso pueden venir a visitarnos. Hay que ser positivos, y mirar siempre hacia adelante, ¡lo mejor está por llegar!

Alba

Fotografias realizadas por Antonio Morano

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2 Comments

  1. Que bueno que tengas esa facilidad para expresar lo que sientes, de esa forma logras ayudar a mucha gente que como tu en su día, se encuentra inmersa en un mar de dudas.

    • ¡Muchas gracias! Ojalá que mi experiencia sirva para ayudar a otras personas que se han visto en mi misma situación.

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